03 octubre, 2010

VIDEO: Curso de yoga para niños, Parte 1

Por Marcela Alexandre


El sonido de una flauta india inundaba la sala mientras Marcela sentada sobre un tapiz con las piernas y pies cruzados y la columna erguida, observaba sus alumnos acostados sobre sus colchonetas. A lo lejos se oía el ladrido de un perro y el ruido del rebote de una pelota proveniente del gimnasio de la escuela distante de varios metros. Era el final de una clase de yogas para niños y esos minutos permitían abrir un espacio al silencio y la relajación. Si bien la mujer en algunas ocasiones terminaba cansada, este día se sintió satisfecha ya que los niños estaban concentrados y con deseos de trabajar. A pesar que les había enseñado la postura recomendada para este punto de la práctica, los escolares se movían y adquirían su propia forma de tranquilizarse. Marcela a través de esos movimientos corporales los había conocido. Anita se cubría con la frazada hasta el cuello y giraba de un costado hacia otro, hasta calmarse, lo que sin duda reflejaba una niña nerviosa a pesar de esa serenidad aparente. Por otro lado, Valeria se tapaba con la manta hasta la cabeza y
desde ese lugar dejaba volar su imaginación y posteriormente nos contaba sus historias llenas de creatividad y simbolismos. Sin embargo, ese día Lucas estaba girado hacia un costado, algo no muy común en él. Marcela sintió una corazonada y se levantó suavemente y con pasos muy lentos se dirigió a otro punto de la sala para ver el rostro del niño. Se acercó sigilosamente, se arrodilló y vio unas lágrimas que caían de su su rostro. Le acarició el pelo y dulcemente le preguntó ¿Qué pasa, me quieres contar? Hablemos al terminar, ¿te parece? , sabes que te quiero mucho. Luego de cinco minutos que fue lo que demoró en finalizar la clase, Marcela comprendió lo que angustiaba al niño. La madre de Lucas debió viajar de emergencia a Francia, su país natal ya que su padre de 90 años había fallecido. Lucas no tuvo ocasión de conversar ni despedirse de ella y pensó que su madre había emprendido un viaje a otro mundo en compañía de su abuelo.

Esta es una historia dentro de muchas que podría contar. Lo esencial es comprender que en relajación es donde afloran el estado emocional de los niños y gracias a una pronta intervención, en este caso con los padres, se puede evitar que se perpetúen miedos y temores en los niños. He decidido compartir parte de mi experiencia de cinco años como profesora de yoga para niños entre 7 a 11 años de edad como una forma de orientar y fomentar esta disciplina. Esta información está dirigida a practicantes e instructores de yoga, profesores, amantes de esta disciplina o público en general que desee ampliar sus conocimientos. Por motivos de tiempo y espacio, es imposible transmitir toda la información en un solo artículo, por lo que iré escribiendo y comentando sobre los temas que a mi juicio son más relevantes. Comenzaré con mencionar algunos aspectos que son importantes de pensar.

Puntos a considerar previo al inicio de un taller de yoga para niños:

1.La sala debe estar limpia, ordenada, alejada de ruidos externos y en lo posible con paredes blancas y lisas.
2. El profesor debe ubicarse de espaldas a una pared lisa blanca en donde no existan cuadros a afiches que llamen la atención.
3.Dentro de la sala, es aconsejable disponer de un espacio para dejar los zapatos, otro para los bolsos o mochilas y otro para dejar los sacos de los mats de yoga. Es necesario respetar este orden a lo largo del año.
4. Evitar el uso de inciensos.
5. Planificar el taller de acuerdo al número de clases anuales. En el primer tercio del año trabajar mayoritariamente posturas, luego en el segundo tercio incluir pequeños trabajos de respiración, y en el tercer tercio se complementar con ejercicios de concentración y foco.
6.Evaluar los avances de los niños periódicamente.
7. Siempre seguir la misma estructura de una clase, a modo de ejemplo, saludo inicial, trabajo en clases, relajación, envío de paz y saludo final. Esto transmite seguridad a los niños y les permite entrar más confiados a la clase.
8. Si bien es necesario el cariño físico, es aconsejable mantener una cierta distancia con los niños. Esto tiene dos aspectos importantes, por respeto a los más tímidos que generalmente no se acercan al profesor a solicita este tipo de afecto y por respeto a ellos mismos. A la vez los niños deben captar el cariño del profesor sin necesidad de manifestarlo físicamente.
9. Antes de iniciar la clases dar tiempo para ir al baño, eso permite que no se interrumpa una clase.
10. Las cuatro primeras clases son importantes para crear un vínculo con el niño, por lo que en ese tiempo observen las conductas y generen lazos de confianza. Memorizar los nombres de los niños dezde la segunda clase es vital para este efecto.
11. Se trabaja bien con 7 niños, ojalá no sobrepasar 12 niños por clase.
12. Finalizar la clase al menos 10 minutos antes de la hora de manera que los niños cuenten con tiempo para cambiarse de ropa y dejar la sala ordenada tal como la recibieron.
13. El primer día entregar a los niños una circular para los padres que indique claramente, la bienvenida al taller, los materiales necesarios para el trabajo, y algún mail de contacto. Incluir además una ficha de salud para ser completada por los padres en donde se declare algún problema de salud del menor. Incluir además un recuadro para completar con las motivaciones de los padres y de los niños para inscribirse en el taller.
14. Llevar pegatinas como premios para todos los niños. No incluir bombones o golosinas.


El próximo artículo hablaré de lo que se debe y no de be hacer dentro de la clase de yoga.

Espero que les sirva!